“La oración es un acto personal y solitario de profundo contacto con Dios. Es un gesto de genuina contrición y una oportunidad para purificar tu camino. No te fies, porque nadie puede orar por ti. Y es que estoy convencido de que la oración, contrario a lo que predi-can algunos, no es un acto colectivo que compre el boleto a una nueva oportunidad para aquel que despreció las que le dio la vida para redimirse”.
(Carlos Berganza)
Share on Facebook









Leave a Reply